Unicaja 82 - Cajasol 77. Crónica.
El Unicaja se llevó el partido contra el Cajasol por 82-77 en un choque que se presuponía muy importante por la clasificación para la Copa del Rey, pero que finalmente no daba el pasaporte para Vitoria, porque la derrota el día anterior del C.B. Granada ante el DKV Joventut clasificaba al equipo de Scariolo para la Copa del Rey directamente. El Unicaja controló la mayor parte del partido aunque tuvo que retener a un Cajasol que, por momentos, se acercaba bastante en el marcador.
Antes del partido, cada aficionado recibió al entrar una camiseta conmemorativa del 30 aniversario del club para que guardasen un recuerdo de los muchos años de historia del club del que ellos forman parte importante. Además, minutos antes del comienzo el presidente de la ACB, D. Eduardo Portela, entregó una placa al presidente de Unicaja Entidad Financiera, D. Braulio Medel, en reconocimiento por el apoyo incondicional de Unicaja al baloncesto durante todos estos años.
La primera canasta del partido fue para Boni Ndong en un tiro debajo del aro. El primer minuto del choque fue un intercambio de canastas para los dos equipos (4-2 m.2). Jiri Welsch comenzó muy entonado el partido, con mucha decisión en ataque. La defensa del equipo de Scariolo comenzó a un buen ritmo y buen nivel, provocando varias pérdidas de balón en el Cajasol y permitiéndole marcharse un poquito en el electrónico (8-2 m.4). El Unicaja perdió un poco su acierto cara al aro en los siguientes dos minutos, y el Cajasol lo aprovechaba para reducir la distancia que los locales habían puesto de por medio. El alero checo del Unicaja, Welsch, se tenía que ir al banquillo rápido por cometer su segunda falta personal en defensa, las únicas dos faltas de todo el equipo hasta el momento. Mientras tanto en las filas del equipo malagueño apareció Marcus Haislip para tomar la responsabilidad del equipo en ataque y, con 6 puntos consecutivos, seguía manteniendo al Unicaja arriba en el marcador (14-9 m.7). Y si en el Unicaja estaba siendo el estilete Marcus Haislip, en el Cajasol lo estaba siendo Ignerski, que desde su salida estaba cuajando un gran nivel y demostrando su capacidad para anotar (20-14 m.9) y al que se le unió un Elmer Bennett que conseguía dos buenos triples en los pocos minutos que estaba en cancha. El ritmo de partido durante este primer cuarto había sido algo lento, con poco contraataque, pero aún así se había conseguido un buen nivel de anotación. Dos tiros libres de Carlos Cabezas ponían fin al primer cuarto con el resultado de 26-17. Gran actuación la de Carlos Jiménez en estos primeros diez minutos de juego donde sumó 16 de valoración gracias a sus 7 puntos y 5 rebotes. more…
![Cabezas defendido por Louis Bullock [Foto: Unicaja B. Fotopress/M. Pozo] Cabezas defendido por Louis Bullock [Foto: Unicaja B. Fotopress/M. Pozo]](http://www.unicajabaloncesto.com/fotos/761_2.jpg)
Los dos primeros minutos del partido fueron un constante intercambio de canastas. La primera del partido la anotó el ex jugador del Unicaja, Nacho Rodríguez, con una bomba en penetración por mitad de la zona. El Unicaja puso la pelota en manos de un Dani Santiago y un Jiri Welsch que comenzaban el partido con muchas ganas de cara al aro y con bastante acierto, aunque el puertorriqueño se tuvo que ir rápido al banquillo por cometer su segunda falta personal. Una gran concentración defensiva del equipo malagueño provocaba contraataques claros y la primera ventaja importante del choque (12-4 m.3). poco tiempo después el marcador seguía subiendo gracias a la actitud en labores defensivas de los jugadores de Scariolo, con gran concentración en las ayudas y en el rebote defensivo, lo que provocó que Javier Imbroda tuviera que pedir tiempo muerto, el Unicaja se había marchado en el marcador y en el electrónico ya reinaba la diferencia psicológica de los diez puntos (16-5 m.5). Cada canasta del Grupo Capitol era contestada por otra de los cajistas en transición ofensiva muy rápida. Los pupilos de Scariolo estaban demostrando la calidad que tenían. Tras el tiempo muerto de Imbroda, el acierto cara al aro de los locales no era tan alto como al principio del cuarto, mientras que el equipo vallisoletano luchaba en cada acción del juego para meterse en el partido, aunque con poco acierto (20-8 m.8) ya que siempre se perdían en penetraciones que eran muy bien defendidas por los hombres interiores del Unicaja, que impedían asistir con facilidad. El equipo de Los Guindos había cumplimentado un gran primer cuarto, con una gran labor en tareas de defensa y con una gran capacidad de cara al aro visitante (26-14 m.10). 